Lana fina: Uruguay apuesta a la calidad

En el caso de la lana, el técnico destacó el proceso de transformación que ha tenido la producción uruguaya, con una creciente participación de las lanas finas.

El Ing. José Francisco Ramos sostuvo que el actual escenario de precios para la lana y la carne ovina representa una oportunidad que Uruguay debe aprovechar para aumentar la producción y recuperar stock. “Hoy los mercados nos sonríen; el desafío es aumentar los kilos de producto para capitalizarlo de mejor manera”, afirmó.

El rubro ovino atraviesa un momento de precios firmes, tanto para la lana como para la carne, en un escenario internacional marcado por una reducción estructural de la oferta. Para el técnico José Francisco Ramos, esta realidad representa una oportunidad concreta para Uruguay, aunque el gran desafío pasa por recuperar volumen productivo.

Durante la jornada “La reivindicación del ovino”, desarrollada en la Asociación Agropecuaria de Salto, Ramos analizó la situación de los mercados y sostuvo que la caída de los stocks ovinos en los principales países productores es uno de los factores centrales detrás de los actuales valores.

“Hoy los niveles de precios tanto en lana y carne ovina generan gran entusiasmo entre los productores”, señaló. Según explicó, Uruguay llega a este escenario con una estructura productiva que, pese a los años difíciles posteriores a la pandemia y las oscilaciones de los mercados, se mantuvo en buena medida.

Para Ramos, ahora el objetivo debe ser transformar esa mejora de precios en más producción.

“Hoy los mercados no sonríen, el desafío es aumentar los kilos de producto para capitalizarlo de mejor manera”, resumió.

Lana fina: Uruguay apuesta a la calidad
En el caso de la lana, el técnico destacó el proceso de transformación que ha tenido la producción uruguaya, con una creciente participación de las lanas finas.

Tomando como referencia información del Laboratorio de Lanas del SUL, señaló que entre 2005 y 2020 el diámetro promedio de las lanas que ingresaban acondicionadas y con grifa verde pasó de 21,5 a 20,2 micras, acompañado por una mayor participación de razas productoras de lana fina.

“Eso es producto de la decisión de los productores que han ido orientando sus sistemas hacia segmentos de lana donde perciben que hay mejores oportunidades y mejores precios»